Ayer tuvo lugar un eclipse solar que fue posible observar desde Córdoba y la mayor parte de nuestro país. Además de ser un espectáculo, son fenómenos astronómicos que han sido estudiados durante mucho tiempo.

Es así, que a lo largo de su historia, el OAC se dedicó a la observación de eclipses solares a pesar de no ser uno de sus objetivos fundacionales. Sobre todo, el estudio de eclipses fue sistemático durante la dirección de Charles Perrine (1909-1936).

La foto, pertenece al eclipse del 21 de agosto de 1914. Para observarlo y fotografiarlo, el Observatorio envió una expedición a Crimea, y fue la única que llegó desde el Hemisferio Sur. La comitiva se instaló en la localidad de Feodosia (Teodesia o Feodosiya), a las orillas del Mar Negro.

Las observaciones de este eclipse tenían un objetivo particular: probar la teoría de la relatividad de Albert Eisntein (la misma que se confirmó cuando LIGO detectó las ondas gravitacionales en 2016)

El eclipse total duraría sólo dos minutos por lo que se utilizaron varias cámaras para fotografiarlo en forma simultánea. Al momento en que se daba el eclipse total algunas nubes cubrieron el cielo, sin embargo se pudieron realizar algunas observaciones de la intensidad de la luz y fotografías con casi todos los instrumentos. Lamentablemente, el material obtenido no fue suficiente para contribuir a dilucidar el tema de la Teoría de la Relatividad.

La teoría de la relatividad y los eclipses
Cuando a principio del siglo XX, Albert Einstein planteó su revolucionaria teoría sobre la relatividad, propuso su confirmación experimental a partir de una observación astronómica con el objeto de verificar la discrepancia entre sus predicciones y la de la teoría newtoniana sobre la desviación de la luz por efecto de la gravedad.

La idea consistía en medir el cambio en la posición de las estrellas cercanas al limbo solar, objeto suficientemente masivo como para hacer medible el leve efecto. Esto solo resultaba posible durante un eclipse total, momento en que el torrente de luz proveniente del Sol no impediría la observación. Se trataba de una observación que implicaba una gran dificultad para la época. Sin embargo, desde el Observatorio Astronómico no se escatimaron esfuerzos por lograr ver este fenómeno en diversos eclipses.

Fuente y más info en Historia de la Astronomía

El eclipse de 1914

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