El lunes 4 de Julio se llevará cabo la ceremonia inaugural de tres objetos que pertenecieron a las primeras horas de la institución científica: la caballeriza, la montura del telescopio Perrine y las rejas de los portones de ingreso. 

Las tres piezas históricas fueron restauradas y formarán parte de la colección permanente del Museo del Observatorio Astronómico.
Estos objetos  fueron utilizados con diferentes propósitos a lo largo de la historia del Observatorio Astronómico de Córdoba  inaugurado en 1871 por el Presidente Domingo Faustino Sarmiento.

La Caballeriza es la construcción más antigua conservada en la actualidad y data de fines del siglo XIX. A lo largo de los años, las primeras construcciones del Observatorio Nacional Argentino – como se llamaba al momento de su creación –  que se realizaron a principios del XX, se deterioraron a tal grado que debieron ser demolidas. Sin embargo, aún se mantiene en pie un viejo depósito ubicado en el límite oeste del predio, que de acuerdo a la tradición oral habría sido levantado en el siglo XIX para  servir de caballeriza. Allí descansaba el caballo que las autoridades nacionales cedieron al primer director Benjamin Gould. Este animal había pertenecido al caudillo riojano Chacho Peñaloza, y la suerte quiso que termine sus días recorriendo “Los Altos”en busca del sitio ideal para emplazar el Observatorio. En aquellos años contar con un ejemplar diestro era fundamental para adentrarse en estas tierras alejadas del centro de la ciudad, llenas de barrancas y misterios.

La montura del Telescopio Reflector de Perrine, se podrá ver a metros del ingreso al edificio histórico del OAC. Esta mole de hierro perteneció al primer telescopio íntegramente diseñado y construido en Argentina. Fue ideado por Charles Perrine y puesto en marcha en 1918. Luego, se instaló en la Cúpula Central del Observatorio en 1930. A comienzos del siglo XX la generalización de la fotografía y la espectroscopia, así como el estudio de los objetos “nebulosos”, requirió la utilización de telescopios con grandes aberturas. Consciente de esta necesidad, luego de asumir la dirección del Observatorio Nacional Argentino, el Dr. Charles Dillon Perrine inició gestiones para la adquisición de un reflector de 1,5 metros de diámetro, igual al mayor existente en ese momento.

Comprada la montura del instrumento y la cúpula que lo albergaría, se decidió que el espejo se realizaría en el observatorio. Su tallado exigía para el control un espejo plano de 90 cm de diámetro, el que a su vez, necesitaba para su configuración uno esférico de 76 centímetros de diámetro. Finalizada la fabricación del plano, el espejo esférico quedaría sin utilidad, por lo que Perrine planeó la construcción de un telescopio que complementase el trabajo del “gigante”. Este instrumento, el Telescopio Reflector de Perrine, se convirtió en el primer reflector de gran tamaño diseñado y construido completamente en la Argentina y utilizado con éxito. Ante el atraso en la finalización del Gran Reflector, el telescopio de 76 centímetros posibilitó el inicio de los estudios astrofísicos en el Observatorio Nacional Argentino. Actualmente, este instrumento se encuenta en pleno funcionamiento en la Estación Astrofísica de Bosque Alegre.

Las Rejas se exhiben en el acceso sur del Observatorio, sobre calle Laprida, y  fueron instaladas a principio de siglo XX reemplazando los portones de madera que existían en ese momento. Se estima que fueron instaladas para el centenario de la Nación en todos los ingresos al predio.

REJAS CENTENARIAS

MONTURA TELESCOPIO DE PERRINE

CABALLERIZA

Puesta en Valor del Patrimonio Histórico del OAC

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